Rutas de Vlad Tepes: el origen del Conde Drácula en Rumanía

Rutas de Vlad Tepes: el origen del Conde Drácula en Rumanía

La Edad Media puede ser vista desde dos puntos de vista completamente opuestos. Por un lado se podría hablar de un periodo pleno de descubrimientos, tanto territoriales como técnicos, despegaron avances culturales, nacieron las universidades y se afianzaron las lenguas vernáculas, fue el tiempo de las peregrinaciones y de los santos. Pero, también tuvo su cara oscura. No en vano, fue un extenso periodo en el que las acciones cargadas de barbarie afloraron por doquier. Guerras entre iguales o de religión (las cruzadas), invasiones, pillajes vikingos, juicios y ajusticiamientos por herejías, abusos señoriales sobre el pueblo, revueltas populares, pobreza, epidemias,…

Y entre todo ello nos vamos a centrar en la vida de nuestro protagonista, Vlad Tepes, cuyo apodo, El Empalador, resume en dos palabras el modo de ver la vida de algunas personas de la época. Tanto es así que a la postre fue el fundamento de vida del personaje de ficción conocido como Drácula en la novela de Bram Stoker.

Castillo de Drácula

Castillo de Drácula

El voivoda Vlad III de Valaquia

Fue hijo legítimo de Vlad II de Valaquia, uno de los tres territorios en los que se dividía en el siglo XV el actual territorio de Rumanía, junto con Moldavia y Transilvania. En 1428 Vlad II ingresó en la Orden del Dragón (Drac en húngaro), recibiendo el nombre de Vlad Dracul. De este modo el príncipe Vlad, recibió el sobrenombre de Draculea (Vlad, hijo del Dragón), pero etimológicamente Drac en rumano significa diablo, por lo que fue conocido como “hijo del diablo”.

La zona balcánica en aquella época era tierra de fronteras, de guerras cruentas, incursiones de pillaje, zona de represalias,… Grecia, Serbia y Bulgaria estaban en poder de los turcos otomanos. Valaquia y Moldavia eran principados y Transilvania pertenecía a Hungría.

Vlad III de Valaquia nació en Sighisoara (Transilvania) en 1431. Hombre no muy alto, fornido, de carácter fuerte, violento e impredecible, que no perdonaba los errores ni las faltas, menos aún cuanto mayor fuera el rango del que los cometía. Su padre Vlad II tuvo otros dos hijos, Radu y Mircea. Al ser tierras de frontera, Vlad y Radu fueron enviados a la corte turca como garantía de sumisión de su padre. Tal alianza ocasionó la enemistad con el regente húngaro, Juan Hunyadi, que apoyado por los boyardos (nobles) valacos, en 1447 destronó a Vlad, muriendo éste y su hijo Mircea. El sultán otomano Murat envió sus tropas contra Hunyadi y colocó a Vlad Draculea como voivoda de Valaquia, aunque en 1448 fue depuesto por obra encubierta de Hunyadi y volvió a la corte otomana. En 1449 pasó a Moldavia con sus parientes y en 1451 volvió a Transilvania.

Allí, desde ciudades como Kronstadt, buscó apoyos para recuperar el trono, hecho que intentó de nuevo tras la toma de Constantinopla por Mehmet II en 1453. Fue su antiguo oponente, Hunyadi, ante la posibilidad de que el voivoda de Valaquia se sometiera a los otomanos, quien promovió el acceso al poder de Vlad III en 1456, lo cual consiguió tras la batalla de Belgrado. Vlad había llegado a ser consejeró de Hunyadi. Gobernó hasta 1462 y fue en ese periodo cuando desató su gobierno de terror, en el que no dudó en utilizar del miedo y las ejecuciones, sobre todo empalamientos, para tratar de mantener dentro de su orden establecido a sus súbditos. En 1460 dejó de pagar tributo a los otomanos y comenzó a hacerles la guerra a ellos y a sus aliados, los húngaros de Matías Corvino, su rey, considerándose, a pesar de sus brutales métodos, un cruzado bendecido de Dios. Ante tal euforia victoriosa no dudó en cruzar el Danubio y entrar en territorio turco, donde asoló sus tierras y algunas ciudades.

No dudó en amputar miembros, cortar apéndices (orejas, nariz,…) y, sobre todo, en empalar a los prisioneros, llegando a denominarse un bosque en el que se dice que cortó 20000 árboles como el bosque de los empalados. Llegó a alcanzar cotas inimaginables en el uso del dolor y el alcance de una muerte lenta como medio de tortura para sus prisioneros. Pero claro, todo ello depende del cristal con que se mire. Así, existen crónicas alemanas que lo refieren como aterrador al existir colonos germanos en Transilvania perseguidos por Vlad El Empalador, mientras que otras crónicas, como la del cronista otomano Calcondilo afirmó que Mehmet II lo declaró ser un maestro para gobernar mediante el terror y otros elogiaron sus métodos implacables de gobierno.

En 1462 fue derrotado por las tropas turcas con su hermano Radu como uno de sus comandantes de la caballería turca. La nobleza apoyó la subida al trono de su hermano Radu. Fue encarcelado en Hungría hasta 1476, cuando de nuevo fue elevado al trono de Valaquia. Esta vez su mandato terminó en una emboscada turca donde perdió la vida y fue decapitado. Su cabeza fue expuesta en Estambul y su cuerpo enterrado en el monasterio del lago Snagov. Había acabado la vida de tan macabro gobernante o, según las leyendas, ¿no sería así? Vlad Tepes (El Empalador) es reconocido en Rumanía como un héroe nacional que luchó por su país y su gente para evitar que fuera anexionado a los turcos y a Hungría con todos los medios que tuvo a su alcance, por muy crueles que éstos fueran.

La leyenda de Drácula y Bram Stoker

Bram Stoker, irlandés, nació en 1847. Vivió, por tanto, en la época victoriana y su trabajo relacionado con el mundo teatral de Londres le llevó a conocer a una diversidad de personas entre las que podría citarse a un profesor húngaro con conocimiento del folklore de Transilvania o a un egiptólogo que le mostró diversas ideas sobre el mundo onírico. El autor falleció, gravemente enfermo, el 20 de abril de 1912.

La novela, de carácter epistolar y ambientada en época victoriana, narra los hechos a través de cartas, diarios, telegramas,… utilizando un narrador testigo o un narrador protagonista, con constantes saltos en el tiempo, tanto hacia el pasado como hacia el futuro (predicciones, conjeturas,…). Se desarrolla tanto en pueblos y ciudades como Londres, Bistritz, Whitby o Exeter, como en el castillo del Conde, en cementerios o en espacios naturales (desfiladeros, mares,…).

El joven Jonathan Harker debe viajar a Transilvania para cerrar la compra de una propiedad en Londres para el Conde Drácula. Poco a poco, su estancia en el castillo del Conde pasa de ser un mero alojamiento a convertirse en prisión, acompañado de tres vampiresas. El Conde Drácula viaja hasta el bósforo donde toma un barco para dirigirse a Londres; todo ello dentro de un ataúd con tierra de Transilvania. Mientras tanto, Mina, la novia de Harker, impaciente por no volver el joven decide visitar a su amiga Lucy

Lucy comenzó a palidecer, a sentirse débil. Era sencillo. Estaba convirtiéndose en vampiresa ya que Drácula le absorbía la sangre. Fue llevada al doctor Seward, director de un manicomio, que a su vez, al no encontrar remedio pidió consejo a van Helsing, experto en temas de murciélagos y profesor suyo de universidad. El tiempo pasó y Lucy no encontró cura. La joven falleció, convirtiéndose en no-muerta, por lo que hubieron de clavarle una estaca y cortarle la cabeza para que descansara en paz.

En el transcurso de este tiempo Jonathan había escapado y con la ayuda de unas monjas se puso en contacto con Mina, que súbitamente había conocido al Conde, sintiendo la sensación de conocerlo con anterioridad. Los jóvenes se casaron y volvieron a Londres. Allí, Mina contó su experiencia a van Helsing, que averiguó que era el rey de los vampiros. Decidieron darle muerte. Trataron de vencerlo en Londres pero huyó a Transilvania. Lograron saberlo gracias a que Mina, por medio de hipnosis, tras haber sido mordida por el Conde, podía entrar en la mente de éste.

Ya en Transilvania Jonathan, van Helsing y Mina, junto con otros protagonistas, esperaron la llegada del Conde y, tras luchar con los cíngaros que lo transportaban, consiguieron cortar su cuello y clavarle una estaca en el corazón, eliminándolo para siempre. Como puede observarse la temática es muy variada, tratando temas como la inmortalidad y la muerte, el amor entre dos jóvenes parejas (Jonathan y Mina y Arthur y Lucy), el erotismo de las vampiresas, las prácticas médicas, los ritos contra los no-muertos (agua bendita,…), las costumbres transilvanas o los viajes.

Castillo de Vlad Tepes

Castillo de Vlad Tepes

La Ruta de Vlad Tepes-Conde Drácula: escenarios reales. Visitar Transilvania desde Bucarest

Estos son los escenarios clave que puedes visitar para profundizar en la leyenda de Drácula y Vlad Tepes en Rumanía, (Todas las distancias se ofrecen en relación a Bucarest).

Sighisoara (Schässburg): ciudad fundada por colonos sajones donde nació Vlad III (290 kms. al norte).

Castillo de Bran: marcada la frontera entre Valaquia y Transilvania, aunque parece que Vlad III nunca vivió en este castillo (175 kms. al norte).

Castillo de Poenari: fue la verdadera residencia de Vlad III (181 kms. al noroeste).

Monasterio del lago Snagov: allí, supuestamente, fue enterrado el cuerpo de Vlad III (44 kms. al norte).

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