MUSEO DE GUERRA RUSO-ALEMÁN DE BERLÍN. INTRODUCCIÓN, COLECCIÓN Y DATOS DE LA VISITA.

La creación de este museo supuso un hito histórico en el devenir de las crónicas de los dos países. Un ejemplo de voluntad de entendimiento, de coordinación, y quizás también de perdón. Dos naciones que decidieron preservar el pasado, como escenario de aquello que no debe volver a ocurrir.

Historia: 

La colección se encuentra en un edificio cuya construcción se remonta a 1938. Se realizó para que fuera la sede de las fuerzas armadas alemanas, la Wehrmacht. Con el fin de la guerra se convirtió en base del comando del ejército rojo, y fue el escenario de la rendición incondicional de Alemania, el 8 de mayo de 1945. Tras ello se transformó en el emplazamiento del comando militar soviético, que propuso la creación de un museo. Se instauró así el Museo de la Rendición Incondicional de la Alemania Nazi en 1967, que reflejaba el acontecer del conflicto, haciendo especial hincapié en los momentos finales, proliferando cierta visión tendenciosa de lo expuesto. El edificio y sus exposiciones formaban parte del Museo Central de las Fuerzas Armadas del URSS de Moscú, estableciéndose como tierra soviética en suelo alemán.

Con la unificación y la retirada de las tropas rusas se discutió sobre posibles utilizaciones y destinaciones del mismo. Se quería mantener el museo pero, evidentemente, era necesario introducir muchos cambios. Tras diversas negociaciones los dos gobiernos consiguieron llegar a un acuerdo más que satisfactorio. Crearían un nuevo complejo que contaría con una administración y colaboración conjunta. Sus papeles serían iguales, su peso y decisiones también. Se decidió que su administración fuera alterna, recayendo un año en el Director General del Museo Histórico Alemán, y otro en el Director del Museo Central de las Fuerzas Armadas de Moscú.

Tras su reestructuración, se abrió de nuevo al público en 1995.

Colecciones y visita actual:

Sus colecciones han contado principalmente con el aporte continuo y desinteresado de los dos gobiernos. Asimismo las donaciones personales y contribuciones privadas han sido muy significativas, lo que ha permitido completar la colección de manera inigualable.

En el museo se procura mostrar las dos versiones, de los dos bandos, de los mismos sucesos. Su propósito es acercar al visitante a una realidad compleja, vivida de dos formas diversas, donde se pueda entender cómo se llegó al conflicto.

El conjunto está divido en dos plantas en las cuales se exponen diversas compilaciones. En la parte superior se encuentran los documentos fotográficos e históricos, pero también objetos de índole armamentístico. Más de 1000 representaciones que muestran la historia de las relaciones entre estos dos países, entre 1917 y 1990. Se centra en la guerra, en sus consecuencias, en cómo se llevaba a cabo la propaganda desde las dos facciones, y cómo lo veían cada una de ellas.

Se expone el día a día de los soldados, su armamento, sus ropajes, tanto los del bando alemán como los soviéticos.

En la parte inferior se presenta un diorama de la batalla de Berlín, que recrea los últimos momentos vividos por la capital. Destaca el asalto al palacio del Reichstag, situación en la cual el ejercito ruso plantó su bandera y finalizó su conquista. Se puede visitar la sala donde se realizó la firma de la rendición absoluta de Alemania. En ella se muestra una película que narra este destacado suceso.

En la parte exterior se exhiben también diversos tanques de guerra, y una colección bastante amplia de equipamiento militar soviético.

Se suelen desarrollar con bastante frecuencia exposiciones temporales, siempre con temáticas en relación a la vinculación entre estos dos países. Documentos, reliquias de guerra, fotografías; son muchos los elementos utilizados para ilustrar y mostrar la crónica de los sucesos, momentos clave de la compleja historia y del nexo entre estas dos naciones. Como por ejemplo la especial muestra fotográfica que se realizó para recordar e ilustrar acerca del sitio de Leningrado.

Complementa su actividad con coloquios, conferencias, visitas educativas y actividades diversas. Asimismo es sede de una extensa biblioteca especializada en las relaciones diplomáticas entre los dos países, con unos 3000 volúmenes, que conjuntamente a su vasta colección fotográfica, puede ser consultada para la investigación.

Toda la exposición se encuentra en ruso y alemán, pero es posible conseguir una guía en inglés a la entrada del mismo. Su acceso además es totalmente gratuito. Cuenta con catálogos extensos sobre su material detalladamente explicado, ya que el museo produce periódicamente gran cantidad de publicaciones.

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